El turismo aumenta el riesgo de extinción de los gorilas en África

El acercamiento que tienen los humanos con los gorilas les está provocando enfermedades mortales a estos animales



Las redes sociales pueden llegar a ser dañinas tanto para el hombre como para otras especies, en especial cuando se trata de salvaguardar la conservación de los animales que se encuentran en peligro de extinción.

Y es que un problema que se ha visto acrecentado, es el que sucede en las reservas de la selva africana, en donde los turistas no respetan los límites permitidos de acercamiento con los gorilas que habitan en estos parques, con el fin de obtener un buena selfie. 

Las personas pueden visitarlos, pero deben mantenerse al menos a 23 pies de distancia, reglas que se han roto durante las visitas, tal como lo comprueba una serie de fotos que fueron publicadas en Instagram y que han sido revisadas.

 

 

Este acercamiento ha derivado en un brote de un virus humano en Ruanda, que desembocó a la desafortunada muerte de dos gorilas, según informó la revista científica New Scientist.

Y es que los turistas que visitan el lugar, hacen caso omiso a las reglas y se acercan demasiado a los primates en peligro de extinción, transmitiendo infecciones humanas.

Dicho acercamiento puede hacer que los gorilas se contagien de tos, resfriados e infecciones respiratorias que, si no se tratan, tienen el potencial de matarlos

Desafortunadamente, este tipo de enfermedades está creciendo entre estos primates. Recientemente, en Ruanda hubo un brote de metapneumovirus humano que infectó a 11 simios, dejando dos muertos.

Esta afectación es grave, pues gorilas que habitan en los bosques de la República Democrática del Congo, Ruanda y Uganda están en peligro de extinción.

Investigadores del Reino Unido buscaron en las redes sociales del sitio, y hallaron cerca de 643 imágenes que muestran a personas que se acercan a menos de 23 pies de los gorilas, e incluso 20 imágenes mostraban que las personas iban más allá, tocando a los animales salvajes, mientras que solo dos tercios de los turistas llevaban las máscaras faciales requeridas.

"Los primates juveniles tienden a ser más curiosos", explicó el investigador Gaspard van Hamme al diario británico Daily Mail. "El objetivo no era decir qué sucede en esta región, sino explicar que sucede con mucha frecuencia", añadió.

 

 

Pese a que las redes sociales ayudan a promocionar el lugar, “también empeoran el problema, sin duda”, dijo Gladys Kalema-Zikusoka, integrante de la organización benéfica ugandesa Conservation Through Public Health, a New Scientist, y señaló que los visitantes quieren tener las mismas experiencias cercanas que ven en línea.

Sin embargo, agregó que el turismo debe continuar, por lo que destacó que es importante ayudar a financiar programas de conservación, así como alentar a los lugareños a proteger a los primates.

Por otra parte, el veterinario Fabian Leendertz, del Instituto Robert Koch de Berlín, argumentó al mismo medio citado, que la responsabilidad debe recaer en los operadores turísticos para hacer cumplir mejor las reglas