Islas Galápagos, un Paraiso imperdible, en el oceano pacífico! Territorio Ecuatoriano.

El archipiélago de Galápagos está formado por 19 islas, ubicadas en el Océano Pacífico, a unos 1.000 kilómetros de la costa sudamericana. En las Islas Galápagos y la reserva marina circundante, podrá encontrar muchas especies animales especiales y únicas. Esto se debe a procesos naturales y únicos en las islas, como la actividad sísmica y volcánica en curso y la remota ubicación de las islas. Esto resultó en el desarrollo de la extraordinaria vida animal en las Galápagos. Por este motivo, esta reserva marina se ha denominado “museo viviente y muestra de la evolución”. En 1835, Charles Darwin visitó las Galápagos, lo que contribuyó al desarrollo de su teoría de la evolución.

Islas Galápagos, un Paraiso imperdible, en el oceano pacífico!  Territorio Ecuatoriano.

Galápagos se ha convertido en uno de los ecosistemas marinos más populares del mundo y miles de turistas acuden año tras año a disfrutar de un paraíso natural que va aumentando su popularidad. En 2019, Galápagos registró 271.238 visitantes o turistas de los cuales el 67% eran extranjeros.

Los viajes de buceo se han convertido en uno de los reclamos de las islas y muchos medios lo catalogan como el mejor lugar para bucear del mundo20​. El turismo submarino ha crecido durante los últimos años y son muchos los buceadores que eligen las islas ecuatorianas para disfrutar de las decenas de especies marinas que albergan sus aguas.

Su principal fama, proviene del sorprendente endemismo que toma vida entre sus islas, siendo hogar de un sinnúmero de especies que no se pueden encontrar en ninguna otra parte del planeta, tales como las tortugas gigantes, el pingüino de Galápagos, los pinzones de Darwin, el piquero de patas azules y varias especies de iguanas, entre muchas otras.

Sus exóticos paisajes no se asimilan en nada a otras islas del Pacífico, al contrario, son más bien áridos, asemejando en muchos casos a escenarios lunares, con enormes campos de lava, formaciones rocosas, bosques de cactus y conos volcánicos. Sus paisajes marinos, mientras tanto, albergan volcanes subterráneos, fondos rocosos, paredes verticales y arrecifes de coral, constituyendo el hogar de una extraordinaria biodiversidad de especies.

El archipiélago es casi en su totalidad un parque nacional, mientras que el mar de sus entornos es una reserva marina. Solo cuatro de sus islas se encuentran habitadas, siendo el principal asentamiento humano, el poblado de Puerto Ayora en Isla Santa Cruz. Otros asentamientos menores, corresponden a Puerto Baquerizo Moreno en San Cristóbal, Puerto Villamil en Isabela y Puerto Velasco en Floreana.

¿Como viajar a las Islas Galápagos?

Desde las ciudades ecuatorianas de Quito y Guayaquil hay vuelos regulares que realizan viajes a las Islas Galápagos, arribando a los dos aeropuertos del archipiélago: El Aeropuerto Seymour en la Isla Baltra y el Aeropuerto de San Cristóbal ubicado en la isla del mismo nombre.

El Aeropuerto Seymour en la Isla Baltra, es el que recibe la mayor parte de los vuelos, teniendo una posición más céntrica en el archipiélago, en comparación al otro aeropuerto. Desde el lugar, se pueden tomar colectivos gratuitos que transportan hacia el muelle, donde es posible embarcarse hacia Puerto Ayrora en la Isla Santa Cruz, donde se concentran la mayor parte de los hoteles.

Por otra parte, desde el Aeropuerto San Cristóbal, situado en la isla del mismo nombre, se pueden tomar taxis o caminar (la distancia no es grande) a Puerto Baquerizo Moreno, principal poblado de la isla.

Si bien siempre puede ser un buen momento para realizar viajes a las Islas Galápagos, es importante tener en consideración que existen significativas diferencias a lo largo de los meses, en relación al clima y la posibilidad de avistamiento de especies.

 

En términos generales, se suele considerar que el archipiélago cuenta con dos estaciones climáticas: Estación Caliente y Estación Seca, ambas influenciadas por la corriente fría de Humboldt y la cálida de El Niño. La primera, que transcurre entre enero y mayo, se le conoce como Estación Caliente o Estación Lluviosa, mientras que la segunda, que se extiende entre junio a diciembre, se le conoce como Estación Seca.

La Estación Caliente, entre enero y mayo, presenta las mayores temperaturas, con medias en torno a los 27ºC y 32ºC. También en esta estación, se concentran las lluvias, las cuales, sin embargo, no son nunca torrenciales, sino más bien ligeros aguaceros. En esta época, el mar suele estar más calmo y las aguas son más cálidas, por lo que es más favorable para actividades acuáticas, como nadar o practicar snorkel.

 

Esta época es la mejor para el avistamiento de aves, sucediendo impresionantes espectáculos naturales, tales como el cortejo de los albatros en Isla Española durante el mes de abril, y el cortejo de los piqueros de patas azules en Seymour Norte durante el mes de mayo. También en esta época, es posible apreciar tortugas gigantes en libertad, especialmente en las zonas altas de la Isla Santa Cruz e Isla Isabela.

 

La Estación Seca, entre junio y diciembre, presenta temperaturas más frescas, con medias en torno a los 21ºC y 27ºC, cielos más despejados y menores precipitaciones. En esta temporada las aguas son más frías, cualidad que prefieren los mamíferos marinos, aumentando las posibilidades de avistamiento de especies, al practicar actividades de buceo.

Esta época es la mejor para avistar grandes mamíferos marinos, tales como ballenas jorobadas y delfines, en su paso migratorio hacia el norte. En agosto, también ocurre la temporada de nacimiento de lobos marinos, mientras que septiembre es el mejor momento para ver a los pingüinos de las Galápagos. Desafortunadamente entre junio y agosto, es más difícil ver las grandes tortugas terrestres en libertad, dado que suelen dispersarse, bajando a tierras más bajas para anidar.

Considerando, condiciones climáticas y presencia de especies, se suele considerar que la mejor época para realizar viajes a las Islas Galápagos, corresponden a los meses de la Estación Caliente, especialmente abril y mayo, los más favorables desde el punto climático y con mayor posibilidad de avistamiento de aves. Aun así, no hay mes malo para viajar a las islas, dado que siempre está ocurriendo algún espectáculo natural.

 

 



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