Turismo paranormal: lugares escalofriantes en Latinoamérica

Desde un sanatorio embrujado en Chile, hasta una calle fantasma en Bogotá. Estas son algunas opciones para viajar acompañado de interesantes historias de terror.

Turismo paranormal: lugares escalofriantes en Latinoamérica

El Monje de la Conchita en la Ciudad de México Cortesía

Latinoamérica es una región llena de historia, donde cada ciudad se caracteriza por diferentes costumbres y tradiciones. A través de leyendas, podemos conocer la verdadera esencia de aquellos sitios y sentirnos parte de esa cultura.

Cuando lo habitual no es lo suyo y las historias paranormales le llaman la atención, Marriott International comparte algunos destinos en el Caribe y América Latina donde podrá viajar en el tiempo y formar parte de una aventura.

1.     Sanatorio Franklin en Chile

Cuentan los rumores que entre los años 1920 y 1940 este sitio fue un sanatorio mental que tiene diferentes pasillos y sucesos inexplicables y donde antiguamente encerraban adultos y niños. Es un espacio abandonado, grande y oscuro donde la mayoría de las personas que se atreven visitarlo dicen oír lamentos o sentir cambios de temperatura entre los diferentes espacios. Una de las valientes que ha entrado afirma haber tomado una foto a uno de los pasillos, cuando la miró después, noto que por una de las ventanas se asomaba un niño. Sus acompañantes afirman que nadie había visto a ese niño antes.

El Sanatorio se encuentra dentro del barrio Franklin en Santiago, Chile a tan solo 28 minutos del Sheraton Santiago Hotel & Convention Center. Si le gustan las aventuras y es fanático de lo paranormal, anímese a visitar este sanatorio durante cualquier luna llena del año.

2.     El Monje de la Conchita en la Ciudad de México

Coyoacán es uno de los lugares más antiguos de la Ciudad de México. Se caracteriza por sus estructuras coloniales y las historias en torno a ellas. Es un lugar lleno de historia y apariciones de fantasmas que aterrorizan algunas calles, convirtiéndolo en el lugar perfecto para los apasionados de lo paranormal.

Se dice que durante las noches en la plaza del Barrio de Santa Catarina puede verse a un monje cruzar de un lado al otro la iglesia. Según la leyenda es imposible distinguir el lugar de dónde viene y en el que se pierde. La iglesia de la plaza no está abierta al público debido a daños causados en el último sismo. Aún así, el espectro del monje alto y flaco, en ocasiones similar a una nube de cenizas, continúa dando vueltas por la zona. Anímese a visitar Coyoacán y presencia desde cerca al monje de la conchita, hospedándote en el JW Marriott Hotel México City.

Todos los valientes que han presenciado su visita afirman que sale y entra por lugares completamente sellados.

 

3.     El cenote de la bruja en Cancún

Cuenta la leyenda que el cenote de la bruja es un lugar con mucha historia. Antes de poner la escuela ubicada en la entrada del cenote, vivía una antigua maya, conocida por su casa de piedras llena de muñecas que rodeaban el bosque. El delegado de la población tomó la decisión de desalojarla por la construcción de la escuela, pero no fue tarea fácil. Muchos de los habitantes le temían por ser una mujer maya de 98 años. De hecho, muchos de ellos afirman que el terreno contaba con un conjuro donde el hombre que pisara esas tierras se enfermaba hasta llegar a la muerte.

Para lograr quitar el hechizo, se necesitaron sacerdotes, curanderos y brujos. Años después, lograron construir dicha escuela. Aún quedan partes de la casa donde vivía la “bruja” dejando una marca de susto, temor y suspenso a los pobladores y una historia llena de misterio que podrás escuchar con cualquier local de Bacalar.

Si se animas a visitar este pueblo mágico, lleno de historias y cultura Maya, se puede hospedar en el Four Points by Sheraton Cancún Centro para conocer desde cerca este cenote embrujado y vivir una experiencia única.

4.     La Calle del Fantasma en la Candelaria en Bogotá

La Calle del Fantasma es un lugar famoso por la reconocida historia del ingeniero Alex Mogollón, a quien un antiguo alcalde de la ciudad ordenó la tarea de empedrar por completo el barrio La Candelaria en un plazo de 6 meses y 6 días. Los días pasaron y Alex estaba más interesado por tomar y salir de fiesta que por terminar su trabajo.

Cuenta la leyenda que la noche anterior del día de entrega, el ingeniero, asustado porque sabía que no iba a terminar a tiempo, invocó al diablo para que le ayudara y a cambio él le entregaría su alma. La condición era que no debía faltar ni una piedra o de lo contrario no habría trato. La historia cuenta que el diablo y sus ayudantes debían hacer el trabajo de 6 meses y 6 días en 6 horas. Al día siguiente, todas las calles del barrio estaban empedradas, hasta que el diablo y Alex Mogollón llegaron al callejón de la Calle del Fantasma. El diablo se dio cuenta de que debía irse sin el alma de Alex porque resultó que en esta calle exactamente faltaba una piedra.

 

 

La Calle del Fantasma tiene 665 piedras, solo hizo falta una para completar el trabajo. Visite desde cerca esta calle fantasma y asegúrese de estar atento a las piedras en el piso, conozca el barrio de la Candelaria, hospedándose en el W Bogotá.

Cuentan los locales, que "durante noches tenebrosas se ve a una persona tratando de arreglar algo en el piso; los que lo han visto no están seguros qué es, pero se atreven a decir que parece ser la piedra 666".

5.     La Tulivieja de Panamá

Los rumores cuentan la historia de una mujer muy hermosa en Azuero, a pocas horas de la ciudad de Panamá. La zona es conocida por los diferentes grupos de soldados hispanos que habitaron durante la conquista española donde uno de los capitanes “se enamoró” de esta panameña hermosa.

Se encontraron en el mismo lugar que se conocieron, a la orilla del río. La mujer intenta decirle que allí está el fruto de su relación, su hijo. En tan solo minutos, su bebe termina siendo arrastrado por la corriente. Entonces fue cuando su grito, el llanto desconsolado hizo eco en los cerros. El hijo ya se había vuelto parte de las aguas del río, mientras ella tenía toda su atención dirigida a su supuesto amor. El soldado desaparece entre el bosque y la deja sola consumida por las tinieblas de la desesperación.

La historia concluye diciendo que la Tulivieja vagó por la orilla del río hasta extraviarse. Algunos dicen que murió ahogada, otros que se suicidó clavándose un puñal. Según los panameños, ella vaga por las noches en busca de su hijo y llora poseída por un dolor inconcebible. Se le ha visto por los sitios cercanos a los ríos y quienes dicen haberla visto, afirman que es un monstruo horroroso de largos cabellos y con unos enormes colmillos sobresaliéndole. La leyenda cuenta que, en su desesperación por encontrar a su hijo, se lleva a los niños que encuentre desprotegidos, aunque estén en sus casas.

La próxima vez que se encuentre en Panamá, hospédese en el AC Hotel Panama City y conozca desde cerca la región de Azuero.