Viajar como un residente, la experiencia turística de moda

Ostelea, School of Tourism & Hospitality ha presentado el Informe “Tendencias en viajes: ‘Live like a local’ y saturación turística”, elaborado por Claudio Milano y dirigido por María del Pilar Leal L., miembros del Centro de Investigación, Divulgación e Innovación Turística de Ostelea (IDITUR). Viajar como un residente, la experiencia turística de moda

Viajar como un residente, la experiencia turística de moda
viajar como residente, la experiencia de moda

Ostelea, School of Tourism & Hospitality ha presentado el Informe “Tendencias en viajes: ‘Live like a local’ y saturación turística”, elaborado por Claudio Milano y dirigido por María del Pilar Leal L., miembros del Centro de Investigación, Divulgación e Innovación Turística de Ostelea (IDITUR).

El estudio analiza cómo las actuales tendencias en viajes han provocado una burbuja y saturación turística que están afectando a ciertos lugares poco preparados para dicha masificación.

La experiencia turística de lo ‘local’ se ha convertido en toda una tendencia solicitada por la mayoría de los turistas, los cuales desean entrar en contacto con lo ‘local’ de su destino turístico: conociendo y consumiendo productos y servicios de la zona. La saturación turística no se debe solamente a la experiencia turística vivida bajo el lema “live like a local”, sino a la suma de la presencia de flujos turísticos en zonas poco preparadas.

Evolución de las tendencias turísticas

La experiencia turística siempre ha ido acompañada por diferentes etiquetas y tipologías de productos turísticos como: el turismo de experiencia, el turismo de emoción y el turismo de sentidos.

En las últimas décadas los agentes turísticos emplean las etiquetas de turismo experiencial y turismo emocional a la hora de promocionar un viaje.

El movimiento slow, en la actualidad, hace uso de dos nuevas etiquetas: turismo sensorial y lentitud.

Evolución de un nuevo tipo de turismo

Además de las tendencias turísticas, también cambian los principales protagonistas del sector: los turistas. Los cuales podríamos dividirlos en tres categorías diferentes.

El Turista Tradicional 1.0 es aquel que sigue reservando sus vacaciones a través de agencias de viajes sin hacer uso de las nuevas tecnologías. El Turista Social 2.0 además de hacer uso de Internet para adquirir reservas de vuelos y hoteles, también emplea las nuevas tecnologías para compartir con otros viajeros sus experiencias.

El Turista Colaborativo 3.0 en un consumidor que desea tener el control de todos los detalles de su viaje, empleando plataformas interactivas para su planificación (basándose en opiniones de terceros).

El turista colaborativo rompe las barreras del turismo 3.0 surgiendo tres tipologías diferentes de Turista Colaborativo: el Prosumer, el Adprosumer, y el Proksumer

El Turista 3.0 Prosumer (PRO- productor, SUMER-consumidor) es un viajero totalmente activo a la hora de preparar, realizar y consumir su viaje. Es un consumidor proactivo que elabora contenido creando una huella, la cual será seguida y complementada por otros viajeros.

Por otro lado, el Turista 3.0 Adprosumer (AD-anuncio, PRO- productor y SUMER- consumidor) es un turista que al estar satisfecho con un producto/servicio turístico decide compartir su experiencia positiva, convirtiéndose en el mejor prescriptor: produce información sobre su destino turístico y lo comparte con potenciales turistas y consumidores.

Por último, el Turista 3.0 Proksumer (PRO- productos, K- Broker y SUMER-consumidor) se podría definir como un cliente-productor que crea información a partir de su experiencia, sirviendo de intermediario entre ese conocimiento y otros clientes.

Contacto con lo local

La industria turística al ser un fiel reflejo de la sociedad contemporánea ha dado como resultado que las tendencias socio-culturales se hayan transformado, desde la mitad del siglo XX, en prácticas de consumo y productos turísticos.

Desde la década de los 60, los movimientos hippy empezaron a promover los viajes turísticos en paraísos lejanos bajo la etiqueta turismo alternativo. Dos décadas después el ecoturismo fue el protagonista, seguido en los años 90 por el desarrollo sostenible y el turismo responsable.

En el siglo XXI se empezó a promover el turismo en las comunidades más desfavorecidas. El movimiento slow promueve a su vez diferentes etiquetas: turismo sensorial, de bienestar y de lentitud.

Todas estas tendencias turísticas tienen un eje principal: la tendencia contemporánea de ‘vivir como un local’ están produciendo un círculo vicioso del malestar turístico. Las prácticas turísticas masivas están poniendo en riesgo a aquellos destinos que no están preparados para recibir flujos turísticos.

El fenómeno p2p

Los alojamientos turísticos, son de las nuevas tendencias la que más está suscitando el descontento por parte de las ciudades anfitrionas. Vivir como un local se ha convertido en la experiencia turística más deseada, provocando el aumento de plataformas de alojamiento turístico y de intercambios de casas.

El turismo ‘peer to peer’ (p2p) basado en la experiencia del viajero, engloba diversos sectores: transporte, restauración, actividades turísticas…

Los sectores turísticos ‘peer to peer’ con mayor penetración son: información (80%), alojamiento (67%) y transporte (44%).

El alojamiento turístico dentro del turismo ‘peer to peer’ permite diferentes modalidades: alquiler, intercambio y gratuito.

Respecto a los motivos de los usuarios para emplear plataformas como Airbnb destacan las siguientes: interior y atmósfera, interacción con los locales e inmersión en la cultura local.

Saturación turística: el caso de España

A lo largo de 2017, España registró 471 millones de pernoctaciones (3,6% más que en 2016), Francia (431 millones de pernoctaciones, + 6,6%), Italia (425 millones de pernoctaciones, + 5,4%) y Alemania (400 millones de pernoctaciones, + 2,7%).

En Cataluña, la tercera Comunidad Autónoma según los datos de marzo (2018), el número de turistas ha superado los 1,2 millones respecto al año anterior.

España continúa siendo líder en la demanda turística en la Comunidad Europea, los turistas internacionales en España se distribuyen mayoritariamente fuera de los paquetes turísticos y viajes organizados.

Los turistas buscan el contacto con la cultura local de los destinos de acogida. Este nuevo boom respecto al uso de alojamientos turísticos en ciudades como Barcelona, Palma de Mallorca y Madrid ha provocado la subida de las viviendas en estas ciudad.

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Conclusiones

Desde la etiqueta de turismo experiencial se ha pasado al turismo emocional y actualmente al turismo sensorial y de lentitud.

El Turista Colaborativo 3.0 es un consumidor que acude directamente a los servicios tiene el control de todos los detalles y de la planificación de su viaje a través de plataformas interactivas.

Hablamos del Turista Prosumer es un consumidor proactivo que crea y elabora contenido. El Turista 3.0 Adprosumer es un consumidor que satisfecho con un producto y/o servicio turístico comparte su experiencia positiva y se convierte en su mejor prescriptor. Y el Turista 3.0 Proksumer es un cliente-productor de información que crea conocimiento a partir de la propia experiencia, la gestiona, interpreta, filtra, recomienda y sirve de intermediario, de ese conocimiento, con otros clientes.

Las tendencias en viajes responden a elementos como la cultura, experiencia, emoción, sentido, responsabilidad, sostenibilidad, autenticidad y exotismo.

Los turistas del tercer milenio tienden a elegir destinos y atracciones menos visitadas y que ofrezcan una cierta cercanía con los residentes locales.

Vivir como un local se ha convertido en una de las más deseables experiencias turísticas auténticas.

El círculo vicioso del malestar turístico se activa cuando para encontrar una solución al turismo de masas y la saturación se promocionan ofertas alternativas que suelen incentivar el contacto con las comunidades de acogida.

La relación entre la tendencia “live like a local” y la potencial saturación de un destino turístico suele producirse en destinos cuya evolución y desarrollo turístico presenta un mayor grado de madurez.

Otras actividades como el transporte, la restauración, las actividades turísticas y la información turística proporcionan oportunidades de vivir en contacto con los residentes y las comunidades locales de acogida.

Las plataformas turísticas en sectores como el alojamiento (Airbnb, Homeaway, Alterkeys entre otras), el transporte (Blablacar, Carpooling, Socialcar entre otras) y la restauración (Eatwith, Vizeat; Mealsharing; entre otros) son un claro ejemplo de experiencias bajo el lema de las 3D “Live Like a Local”.

En 2017, España (471 millones de noches ocupadas, + 3,6% en comparación con 2016) registró un aumento mayor al de Francia (431 millones de noches ocupadas, + 6,6%), Italia (425 millones de noches ocupadas, + 5,4%) y Alemania (400 millones de noches ocupadas, + 2,7%).

En España, Canarias es el principal destino de llegadas internacionales (marzo 2018), con el 25,0% del total. Le siguen Cataluña (22,5%) y Andalucía (14,6%). El número de turistas que visitan Cataluña aumenta un 5,1% y supera los 1,2 millones.

En España en el mes de marzo 2018 el gasto turístico de los turistas internacionales fue de un total de 5.727 millones de euros, de los cuales el 80,18 % no está incluido en el paquete turístico tradicional.

Desde 2013 hasta 2018, la ciudad de Barcelona es la que ha registrado un mayor aumento (38%) en el precio de la vivienda por metro cuadrado, seguida por Madrid (17%) y Palma de Mallorca (13%).